Dicen que la felicidad a las serpientes no les dura ni una semana...Bueno, lo digo yo. Les es tan difícil encontrarla, y cuando lo hacen, la viven tan intensamente, tan rápido, tan fugazmente, que la consumen. Nunca aprenden, nunca dejan estar las cosas y les cuesta meses y meses olvidar, viven arrastrándose en todos los sentidos y se aferran a recuerdos que sólo hacen daño, para recordarse lo felices que eran, lo afortunadas que se sentían, y lo más curioso, es que son infelices, no por su culpa, si no por la de los demás.
Translate
domingo, 7 de junio de 2015
jueves, 4 de junio de 2015
Ni vivo ni respiro.
Volvió donde sus noches eran inseguridades, donde sabía que todo era mentira, aunque le decían que no se preocupara. Era todo tan bonito, tan poco real, tan fantástico que la mataba, que la consumía y la ahogaba. No había pasado ni una semana y ya le quería. Y esque con 15 años para ella era todo tan intenso, tan efímero que no hacía más que vivir rápido. Y se equivocaba, siempre lo hacía, y lo sabía, pero no podía vivir sin alguien que no le dijera que la quería, aunque fuera mentira, pero lo necesitaba, lo necesitaba porque ni ella misma lo hacía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)